161° aniversario del natalicio de
Luis Muñoz Rivera

Como parte de la conmemoración del 161° aniversario del natalicio de Luis Muñoz Rivera, la Fundación Luis Muñoz Marín comparte varios recursos de gran importancia para el estudio de esta figura histórica que abarca desde finales del siglo 19 y principios del siglo 20 en Puerto Rico. Se ha incluido en este espacio como recursos de investigación, además de datos biográficos de Muñoz Rivera, algunas publicaciones producidas por la Fundación Luis Muñoz Marín de y sobre este hombre que fuera poeta, periodista y político puertorriqueño.

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Biografía

Luis Muñoz Rivera
(1859-1916)

Poeta, orador, periodista, político. Nació en Barranquitas el 17 de julio de 1859. En esa población realizó sus primeros estudios y trabajó desde muy joven como amanuense de notaría de su padre y más tarde como comerciante. En la biblioteca de su padre, don Luis Muñoz Berríos, Alcalde de Barranquitas, se familiarizó con las grandes obras literarias y bajo la dirección de un emigrante corso, don Jorge Colombani, estudió francés e historia. Comenzó a publicar sus primeros versos en la prensa de Ponce y San Juan cuando contaba 23 años, usando los seudónimos “Rigoló”, “Incognitus” y “Demócrito”. Ganó prestigio como poeta cuando don Manuel Femández Juncos dio a conocer y elogió su obra en verso inspirada en la vida del descubridor del Pacífico, “Vasco Núñez de Balboa”.

Hizo sus primeras armas en política defendiendo ideas liberales. Fue electo concejal del ayuntamiento de Barranquitas por el Partido Liberal Reformista y en el “año terrible” de 1887, cuando sus principios eran perseguidos por ser supuestamente separatista, participó como presidente de la delegación barranquiteña en la asamblea que fundó en dicho año el Partido Autonomista en el Teatro La Perla de Ponce. En 1890 fundó en esta ciudad, junto a su suegro, Ramón Marín Solá, el periódico La Democracia desde cuyas páginas libraría una permanente campaña en favor del autonomismo. Desde su columna “Retama”, en versos mordaces y satíricos, criticó la conducta de los incondicionales que tanto daño hacían al país. En 1893 contrajo matrimonio con doña Amalia Marín Castilla con la que tuvo su hijo, Luis Muñoz Marín. Luego comenzó a pasar largas temporadas en Madrid, aunque no por ello se desvinculó de la labor periodística, pues siguió colaborando con artículos en el periódico La Democracia.

A su regreso retomó la labor, ya antes iniciada, de persuadir a sus correligionarios de la necesidad de formalizar un pacto con un partido político peninsular que les ayudara a alcanzar un gobierno autonómico. Cuando se logró el acuerdo de pactar con el partido liberal presidido por el Presidente del Gobierno español, don Práxedes Mateo Sagasta, la facción dirigida por el doctor José Celso Barbosa se separó del Partido Autonomista, quedando dividido en dos: el Liberal Fusionista capitaneado por Muñoz Rivera y el Autonomista Puro u Ortodoxo lidereado por Barbosa. Conforme al pacto con Sagasta, el gobieno español aprobó el 25 de noviembre de 1897 un real decreto-ley mediante el cual se concedió la autonomía a Cuba y Puerto Rico y en virtud del cual se estableció un gobierno propio en Puerto Rico el 11 de febrero de 1898. En este gobierno Muñoz Rivera fue Secretario de Gracia, Justicia y Gobernación. Luego de las primeras elecciones y de la constitución del parlamento autonómico, pasó a ser Presidente del gobierno autonómico en el que retuvo la cartera de Gobernación.

Luego del cambio de soberanía de Puerto Rico de España a Estados Unidos en 1898, los gobernadores militares norteamericanos mantuvieron a Muñoz Rivera al frente del gobierno puertorriqueño hasta que, tras diferencias insalvables, optaron por disolver el gobierno puertorriqueño en febrero de 1899. En ese mismo año y junto a otros autonomistas, fundó el Partido Federal. Poco después inició la publicación de El Diario de Puerto Rico, desde el cual denunció los errores del gobierno militar de ocupación, la aprobación de la ley Foraker y combatió al Partido Republicano Puertorriqueño fundado por el doctor José Celso Balbosa. Esto motivó que la prensa y su domicilio fueran atacados por turbas compuestas por militantes del Partido Republicano Puertorriqueño.

En 1901, radicado en Nueva York, inició la publicación de un periódico bilingüe, The Puerto Rico Herald, desde el cual siguió su lucha por obtener un cambio en el régimen de gobierno de la Isla. En 1904, de regreso a San Juan, fundó con otros líderes puertorriqueños el Partido Unión de Puerto Rico, por el cual fue electo representante a la Cámara en 1906 y reelecto dos años después. En 1910 fue electo Comisionado Residente de Puerto Rico en los Estados Unidos de América en cuyo cargo permaneció hasta su muerte en 1916. Durante estos años dedicó grandes esfuerzos a persuadir a las autoridades norteamericanas de la necesidad de enmendar sustancialmente la ley Foraker, meta que casi alcanzó porque la ley Jones quedó aprobada el 2 de marzo de 1917 en gran parte debido a su incansable labor a lo largo de seis años. Regresó a su patria en 1916 con la salud muy quebrantada.

Tras una breve estadía en Barranquitas, se trasladó a la residencia de su amigo Eduardo Georgetti en San Juan, donde falleció el 15 de noviembre de 1916. Fue don Luis Muñoz Rivera un autodidacta que a través del estudio llegó a emplear el vernáculo con gran pureza, vigor y claridad. Su obra poética está marcada por las preocupaciones cívicas. Las obras poéticas más conocidas de Luis Muñoz Rivera son “Nulla est redemptio”, “Paréntesis”, “Sísifo”, “Vox populi”, y “Quia nominor Leo”. Sus artículos periodísticos aparecieron principalmente en La Democracia, periódico del que pasó a ser dueño una vez muerto su suegro en 1902.

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